Tú llegaste a mi vida para enseñarme,
tú supiste encenderme y luego apagarme,
tú te hiciste indispensable para mi.
Y con los ojos cerrados te seguí,
si yo busqué dolor lo conseguí,
no eres la persona que pensé, que creí, que pedí.
Mientes, me haces daño y luego te arrepientes,
ya no tiene caso que lo intentes,
no me quedan ganas de sentir.
Llegas cuando estoy a punto de olvidarte,
busca tu camino en otra parte,
mientras busco el tiempo que perdí,
y hoy estoy mejor sin ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario